domingo, 21 de julio de 2013

Cuidados básicos del contorno de ojos

El ojo está compuesto por un complejo entramado muscular y una piel muy delgada y débil, poco irrigada y peor desintoxicada. Esta peculiar combinación explica la aparición de los defectos típicos del contorno de los ojos: las ojeras, las bolsas y las arrugas.
LO QUE DEBES SABER
  • El cuidado cosmético del contorno de los ojos debe ser prioritario a partir de los 25 años para mantener la piel elástica y mitigar, o si es posible evitar, las ojeras, las bolsas y las arrugas.
  • Los cuidados esenciales son: una limpieza rigurosa pero suave, y una buena hidratación y nutrición.
  • Los cosméticos deben aplicarse en pequeñas cantidades de producto (gotitas como granos de arroz) en las zonas donde acaba el hueso alrededor de la órbita ocular.

El ojo, composición peculiar

El ojo está compuesto por más de 22 músculos que son los responsables tanto del parpadeo que se produce unas 10.000 veces al día para mantener hidratado el ojo, como de entornar los ojos cuando la luz nos molesta, entre muchos otros gestos más. 
Por contraste, este complejo entramado muscular se encuentra recubierto de una piel extremadamente frágil. La piel de esta zona tiene una epidermis muy delgada, de tan sólo 0,35 a 0,5 mm de grosor (la cuarta parte de la de la barbilla y la décima de la de los talones), con escasas glándulas sebáceas y sudoríparas. Es una dermis con una irrigación sanguínea y linfática que funciona a medio gas y de forma diferente entre el día y la noche. A su vez, las fibras de colágeno y elastina de la dermis son menos compactas que en otras partes del rostro, y la hipodermis, entre la dermis y el músculo, es también muy delgada y apenas tiene grasa.
Esta combinación peculiar de máxima contracción muscular junto con una piel muy delgada y débil, poco irrigada y peor desintoxicada explica, en gran parte, la aparición de los defectos típicos del contorno de los ojos: las ojeras, las bolsas y las arrugas.

Protocolo de actuación

La piel del contorno de los ojos es la zona más sensible del rostro. Se reseca muy fácilmente puesto que tiene poca emulsión natural de cobertura y, a la vez, está muy expuesta a los elementos atmosféricos (el sol, el frío y el viento) y a los compuestos contaminantes (el humo y la polución). En este sentido, el cuidado cosmético del contorno de los ojos debe ser prioritario en cualquier persona, a partir de los 25 años, para mantener la piel elástica y mitigar, o si es posible evitar, las ojeras, las bolsas y las arrugas. Así pues, los ojos requieren:

Limpieza rigurosa pero suave: para arrastrar el rímel de las pestañas, se utilizarán productos con un predominio graso, con los que se empapará un algodón y se limpiará la pestaña siempre desde la raíz, hacia el exterior. Los párpados se limpiarán con una emulsión o loción limpiadora de las llamadas “2 en 1”, que sirven para toda la cara, evitando utilizar emulsiones densas y perfumadas que pueden irritar los ojos.

Hidratación y nutrición: el contorno de los ojos necesita preparados muy ligeros, en forma de emulsión o gel, muy evanescentes, que se absorban inmediatamente al ponerlos sobre la epidermis.
Además, la manera de aplicar los cosméticos tratantes también es diferente. Deben ponerse pequeñas cantidades de producto (gotitas como granos de arroz) que se aplicarán en las zonas donde acaba el hueso alrededor de la órbita ocular, tanto por debajo como por encima del ojo. Como son productos que se absorben muy bien no es necesario masajear para conseguir su penetración; como mucho se darán unos toquecitos con la yema de los dedos y siempre desde el ángulo interior hacia afuera, que es como mejor se activa la circulación de la zona. Nunca se pondrá la crema o el gel directamente sobre los párpados ya que se podrían inflamar por una excesiva absorción de agua.

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